Archivo | octubre, 2012

Visitar a María Elena en la casa de Victoria

25 Oct

Si supiera escribir, si me atreviese

decidiría sin socorro alguno,

pero vacilo porque me parece

que es la poesía quien lo escribe a uno.

 

Hasta el 18 de noviembre hay tiempo para visitar en la maravillosa Villa Ocampo, casa de la escritora Victoria Ocampo, una exposición en homenaje a María Elena Walsh y su amistad con la antigua anfitriona.

Manuscritos, fotografías, cartas, objetos personales, libros únicos, discos, videos y documentos de época provenientes del archivo personal de ambas podrán recorrerse entre los pasillos y habitaciones de esa mansión de ensueño.

No se la pierdan.

María Elena Walsh en la casa de Doña Disparate
Villa Ocampo. Elortondo 1837, Beccar.
Del 18/10 al 18/11.
Abierto de miércoles a domingo, de 12:30 a 19.
Entrada general, $ 25. Menores y estudiantes, $ 15. Menores de 3, gratis.

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Novedades encantadas

22 Oct

Inauguramos nueva sección.

Llegan las novedades literarias, leemos y a partir de ahí dejamos que los libros nos sorprendan. Van dos que fueron un placer de leer.

El primero de la editorial Océano Travesía. En la línea de los libros “abiertos” esos que juegan con el lector a cada página, El libro inquieto. Consignas que se develan al dar vuelta la página y una encadenamiento de las escena más impensadas conforman este texto que puede ser leído, naturalmente, de adelante para atrás y, ¡oh sorpresa!, de atrás para adelante.

De la pluma de María Cristina Ramos no se puede esperar más que magia. ¿Dónde está? de la editorial Macmillan es un ejemplo. Siguiendo una métrica respetuosa, ¿Dónde está? cuenta a través de versos y rimas la historia de un lobo feroz. Nadie sabe dónde se encuentra y todos parecen temerle, sin sospechar siquiera el verdadero paradero de la terrible bestia. La cámara del yo poético va a travesando el bosque y sus escenas; el poema se va alejando a cada avance del costado siniestro de este tradicional personaje, recubriendo cada descripción de una ternura infinita.

―¿Y ese lobo, vuela?

―el pichón de urraca

que deja, asustado,

su ramita hamaca.

 

Y la comadreja

a los comadrijos:

―Creo que anda cerca,

¡cuidado, mis hijos!